Según una leyenda japonesa, dos personas permanecen unidas por un hilo rojo atado al dedo meñique que les une de por vida y que les ayudará a escribir una historia común.

exposición Krekovic caminaLa ilustradora @bgervilla ha querido reflejar esta relación en un dibujo que puede contemplarse en la exposición “Krekovic camina”, con motivo de un pasacalles celebrado el 12 de mayo de 2018 por la barriada de Nou Llevant, en la ciudad de Palma.

Si se visita la exposición y se contempla la ilustración, puede observarse un grupo de nueve mujeres sentadas en un semicírculo.

No todas ellas están tejiendo pero un hilo rojo de lana las une en la misma lucha.

Les preocupan los mismos miedos, esperanzas y vivencias, a pesar de la diferencia de edad y los diferentes puntos de partida.

Estas mujeres valientes miran hacia adelante, con esperanza y resignación. Lo hacen en grupo, juntas, con la ayuda de un hilo rojo de lana que hace más fuerte la relación.

El hilo es resistente y no se rompe, como también ocurre en la leyenda japonesa.

Se puede enredar, contraer o estirar pero supera todas las dificultades, como en el caso de una madre y su hijo.

Es un amor eterno, puro y sin condiciones.

La lana juega un papel importante en la relación maternofilial, incluso antes del nacimiento del bebé.

La lana y otros tejidos adquieren una importancia notable en los preparativos previos al nacimiento.

De hecho, en Mallorca, por ejemplo, algunos familiares y amigos regalan un patuco para desear suerte y salud en el embarazo y para evitar problemas y complicaciones.

Si estas se producen, no hay que preocuparse porque son “madres coraje”, como las de la ilustración. Son, a la vez, suaves y resistentes como la lana que las une entre ellas y con sus hij@s.

Bartolomé Buades López

4 de setembre de 2018